miércoles, 6 de julio de 2022

SEXAGÉSIMO ANIVERSARIO DEL FALLECIMIENTO DE WILLIAM FAULKNER (1897-1962)

 


William Falkner nació en New Albany, Estados Unidos, el 25 de septiembre de 1897  y murió en Oxford, Estados Unidos, el 6 de julio de 1962. Faulkner figura entre los grandes novelistas que, en el periodo de entreguerras, impulsó con su obra la renovación de las técnicas narrativas y la superación de las tendencias realistas y naturalistas de la centuria anterior. Por la relevancia de su producción y la influencia que había de ejercer, se le sitúa al mismo nivel de los maestros europeos del periodo: Marcel Proust, Franz Kafka y James Joyce. 

Pertenecía a una familia tradicional y sudista, marcada por los recuerdos de la guerra de Secesión, sobre todo por la figura de su bisabuelo, el coronel William Clark Falkner, personaje romántico y autor de una novela de éxito efímero. En Oxford, la escasa atención que prestaba Faulkner a sus estudios y al puesto que le consiguió su familia en Correos anduvo paralela a su avidez lectora, bajo la guía de un amigo de la familia, el abogado Phil Stone.

A pesar de que su vida transcurrió en su mayor parte en el Sur, que le serviría de inspiración literaria casi inagotable, viajó bastante: conocía perfectamente ciudades como Los Ángeles, Nueva Orleans, Nueva York o Toronto y vivió casi cinco años en París, donde cabe destacar que no frecuentó los círculos literarios de la llamada Generación Perdida.

Perseguía muy conscientemente el éxito literario, que no alcanzó, sin embargo, hasta la publicación de El ruido y la furia (1929), novela de marcado tono experimental en que la anécdota es narrada por cuatro voces distintas (entre ellas la de un retrasado mental), siguiendo la técnica del «torrente de conciencia», es decir, la presentación directa de los pensamientos que aparecen en la mente antes de su estructuración racional.

El experimentalismo de Faulkner siguió apareciendo en sus siguientes novelas: en ¡Absalón, Absalón! (1936), la estructura temporal del relato se convierte en laberíntica, al seguir el hilo de la conversación o del recuerdo, en lugar de la linealidad de la narración tradicional, mientras que Las palmeras salvajes (1939) es una novela única formada por dos novelas, con los capítulos intercalados, de modo que se establece entre ellas un juego de ecos e ironías nunca cerrado por sus lectores ni por los críticos.

El mito presenta a William Faulkner como un escritor compulsivo, que trabajaba de noche y en largas sesiones, mito que cultivó él mismo y que encuentra su mejor reflejo en su personalísimo estilo, construido a partir de frases extensas y atropelladas, de gran barroquismo y potencia expresiva, que fue criticado en ocasiones por su carácter excesivo, pero a cuya fascinación es difícil sustraerse y que se impuso finalmente a los críticos.

A pesar de haber conseguido el reconocimiento en vida, e incluso relativamente joven, Faulkner vivió muchos años sumido en un alcoholismo destructivo. La publicación, en 1950, de sus Narraciones completas, unida al Premio Nobel que recibió ese mismo año, le dio el espaldarazo definitivo que necesitaba para ser aceptado, en su propio país, como el gran escritor que era.

Su existencia cambió a partir de este momento: recibió numerosos honores, escribió guiones de cine para productoras cinematográficas de Hollywood (trabajo que aceptaba principalmente por motivos económicos, dado su elevado ritmo de gasto) y se convirtió, en suma, en un hombre público, e incluso fue nombrado embajador itinerante por el presidente Eisenhower. Los últimos años de su vida, que transcurrieron entre conferencias, colaboraciones con el director de cine, Howard Hawks, viajes, relaciones sentimentales efímeras y curas de desintoxicación, dan la impresión de una angustia creciente y nunca resuelta.

«No se escapa al Sur, uno no se cura de su pasado», dice uno de los personajes de El ruido y la furia, y, en efecto, el escenario de la mayoría de sus novelas es el imaginario condado sureño de Yoknapatawpha, cuyas connotaciones y poder simbólico le confieren un aura casi bíblica. En este sentido, la obra de Faulkner debe ser contemplada como un todo, en la medida en que toda ella se halla marcada por esta voluntad de recrear la vida del sur de Estados Unidos, por más que tal localismo no impide que sus personajes y sus obsesiones, tan circunscritos a un tiempo y un lugar concretos, adquieran una proyección universal.

Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. 

«Biografia de William Faulkner». En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona, España, 2004. 

lunes, 4 de julio de 2022

EL CASO ALASKA SANDERS (Joël Dicker, 2022)



La primera sensación que nos invade al terminar de leer esta novela es que ha vuelto el mejor Jöel Dicker. Aquel escritor que nos entusiasmó con su forma de narrar una gran historia en “La verdad del caso Harry Quebert”, repite ahora en “El Caso Alaska Sanders” la misma formula exitosa de antaño. Atrás queda, por suerte para todos, la infumable “El enigma de la habitación 622” que tantas críticas negativas, y muy merecidas por cierto, recibió por parte de sus lectores.

El argumento desde el principio ya nos recuerda a “Harry Quebert”, del que se podría decir que es su clara continuación: «Sé lo que has hecho». Este mensaje, encontrado en el bolsillo del pantalón de Alaska Sanders, cuyo cadáver apareció el 3 de abril de 1999 al borde del lago de Mount Pleasant, una pequeña localidad de New Hampshire, es la clave de la nueva y apasionante investigación que, once años después de poner entre rejas a sus presuntos culpables, vuelve a reunir al escritor Marcus Goldman y el sargento Perry Gahalowood. A medida que irán descubriendo quién era realmente Alaska Sanders, resurgirán los fantasmas del pasado, y entre ellos, especialmente, el de Harry Quebert.

Con el clásico estilo Dicker, narración clara, giros sobre pistas que aparecen por casualidad, “flashbacks” y muchos secretos por descubrir, “El caso Alaska Sanders” es, sin duda, un libro muy recomendable.

Rafael Guillén.

Sobre el autor

Joël Dicker nació en Suiza en 1985. En 2010 obtuvo el Premio de los Escritores Ginebrinos con su primera novela, Los últimos días de nuestros padres (Alfaguara, 2014). La verdad sobre el caso Harry Quebert (Alfaguara, 2013), fue galardonada con el Premio Goncourt des Lycéens, el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa, el Premio Lire a la mejor novela en lengua francesa y, en España, fue elegida Mejor Libro del Año por los lectores de El País y mereció el Premio Qué Leer al mejor libro traducido y el XX Premio San Clemente otorgado por los alumnos de bachillerato de varios institutos de Galicia. Traducida con gran éxito a cuarenta y dos idiomas, se ha convertido en un fenómeno literario global. Alfaguara también ha publicado su relato El Tigre (2017) y sus novelas El Libro de los Baltimore (2016), en la que recuperaba el personaje de Marcus Goldman como protagonista, La desaparición de Stephanie Mailer (2018) y El enigma de la habitación 622 (2020), novela ganadora del Premio Internacional de Alicante Noir.

Ficha bibliográfica

Título: El caso Alaska Sanders

Autor: Joël Dicker

Editorial: Alfaguara

Año: 2022

Páginas: 592 

sábado, 2 de julio de 2022

QUINTO CENTENARIO DEL FALLECIMIENTO DE ANTONIO DE NEBRIJA (1441-1522)


 

Antonio Martínez de Cala nació en Lebrija, 1441 y falleció el 2 de julio de 1522 en Alcalá de Henares. Tomó el nombre de su ciudad natal (transcrito casi siempre en la forma Nebrija) en vez de su patronímico Martínez de Cala e Hinojosa. Cursó estudios en Salamanca, y a los diecinueve años marchó a Italia. En Bolonia perfeccionó su formación humanística durante diez años.

En 1470 regresó a España y se instaló en Sevilla, donde entró al servicio del arzobispo Alonso de Fonseca. Posteriormente ejerció como profesor de gramática y retórica en las universidades de Salamanca y Alcalá de Henares. Se casó con Isabel de Solís, de quien tuvo siete hijos, y residió también en Extremadura durante algún tiempo; fue allí donde redactó sus obras más importantes, en las que abordó principalmente cuestiones de carácter gramatical.

Algunas de ellas son el Vocabularium, que comprende dos volúmenes de diccionarios hispano-latinos superiores a todo lo que existía en su tiempo en esta materia, y la primera gramática impresa de una lengua vulgar: la Gramática de la lengua castellana (1492), dedicada a la reina Isabel la Católica, y por la que se le considera una figura clave en el desarrollo del humanismo español. También escribió las Reglas de la ortografía castellana en 1512. El cardenal Cisneros le encargó en 1502 la revisión de los textos griegos y latinos de la Biblia Políglota Complutense.

Antonio de Nebrija compuso además obras de teología, como las Quincuagenas; de derecho, como el Lexicon juris civilis; de arqueología, como las Antigüedades de España; de pedagogía, como el tratado De liberis educandis; de historia, de retórica, etc. Por su profundo conocimiento de las lenguas clásicas y del hebreo, por su sentido científico y aun político del idioma castellano, por su labor de maestro, sobre todo desde su cátedra de Salamanca, por "su vasta ciencia, robusto entendimiento y poderosa virtud asimiladora", así como por su ardor de propagandista, Nebrija fue, según Menéndez Pelayo, la más brillante personificación literaria de la España de los Reyes Católicos.

La Gramática castellana

En 1492, en feliz coincidencia con la culminación de la Reconquista y el descubrimiento de América, vio la luz en Salamanca la Gramática castellana de Antonio de Nebrija. La obra se compone de cinco libros: el primero se ocupa de la ortografía, y se divide en diez capítulos; el segundo, de la prosodia y de la sílaba, en otros tantos capítulos; el tercero, de la etimología y dicción, con diecisiete capítulos; el cuarto, de la sintaxis y el orden de las partes de la oración, en siete capítulos; y el quinto, de las "introducciones de la lengua castellana para los que de extraña lengua querrán aprender".

Precede a la Gramática un prólogo muy famoso (algunas de sus frases son frecuentemente recordadas) dirigido a la Reina Católica, doña Isabel de Castilla. En las páginas del prólogo expone el autor sus propósitos. Uno de ellos, que pudiéramos llamar técnico, es establecer las normas que al dar fijeza a la lengua vulgar aseguren su perpetuidad. Otro, de matiz humanista, es facilitar el aprendizaje del latín partiendo del romance. Y un tercero, de alcance político, refleja la exaltación nacional de aquellos momentos que sucedieron a la rendición de Granada. El presentimiento de Nebrija al estimar la lengua como compañera del imperio iba a tener espléndida confirmación con el descubrimiento del continente americano, casi coetáneo de la aparición de su obra, que queda así situada entre dos hechos históricos de tanta trascendencia. Pero también puede colegirse que el autor pensaba en la difusión del castellano dentro de las lindes peninsulares y europeas, al expresar su anhelo de que sea aprendido por los vizcaínos y navarros, los franceses y los italianos.

La Gramática de Antonio de Nebrija es la primera dedicada a una lengua vulgar, y son posteriores a ella intentos análogos llevados a cabo en italiano y en francés, como por otro lado es infinitamente superior a los rudimentarios tratados, hechos con intención didáctica, para la enseñanza de la lengua francesa en el siglo XIII. Nebrija une a sus conocimientos humanísticos la clarividencia con que enfocó ciertos problemas historico-lingüísticos, aunque su concepto de la gramática sea preferentemente normativo. El modelo a veces demasiado presente de la gramática de las lenguas clásicas (en especial de la latina) le obliga a aceptar y acomodar no pocos de sus principios e incluso de su terminología, lo que es inevitable en quien inicia una tarea nueva.

Pero hay en ella evidentes aciertos, alguno de ellos válido todavía. Rafael Lapesa señala, entre ellos, el de enlazar el estudio de la gramática con el de la métrica y las figuras retóricas, como entreviendo la singular trabazón entre el lenguaje y la creación literaria. Amado Alonso le adjudica el mérito positivo de sus descripciones fonéticas, fundando una disciplina que hoy mantiene aún las mismas bases que Nebrija sentó.

A principios del siglo XVII la obra fue refundida por el P. Juan Luis de la Cerda, con el título de Arte de Nebrija, y así circuló hasta época reciente. Al mediar el siglo XVIII apareció una edición contrahecha del conde de Saceda. En 1893 el conde de la Viñaza reprodujo gran parte del texto en su Biblioteca histórica de la Filología española, y al año siguiente Menéndez Pelayo reprodujo el libro II en su Antología de poetas líricos. En 1909 apareció la edición fototípica que reproduce la de 1492, debida a Walberg, quien utilizó precisamente el ejemplar que perteneció a Hernando Colón, y que hoy se guarda en la Biblioteca Colombina de Sevilla. En 1926 publicó en Oxford una cuidadosa edición el profesor I. González-Llubera, y en 1946 apareció en Madrid una edición crítica, seguida de la reproducción facsímil del incunable salmantino, de la que son autores Galindo Romeo y Ortiz Muñoz.

(Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «Biografia de Elio Antonio de Nebrija». En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona, España, 2004).

jueves, 30 de junio de 2022

CUADRAGÉSIMO QUINTO ANIVERSARIO DEL FALLECIMIENTO DE VLADIMIR NABOKOV (1899-1977)


Vladimir Nabokov nació en San Petersburgo (Rusia) el 2 de abril de 1899 y murió el 2 de julio de 1977 en Montreux (Suiza). Abandonó Rusia a los diecinueve años a raíz de la revolución de Octubre, y se formó en el Trinity College y en Cambridge durante unos primeros años transcurridos en Gran Bretaña. Residió luego en Alemania y Francia, siempre relacionándose con las colonias de rusos blancos emigrados, entre los que obtuvo cierto prestigio como escritor bajo el seudónimo de Vladimir Sirín. A principios de 1940, el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial determinó su decisión de abandonar Europa y trasladarse en compañía de su esposa Vera a Estados Unidos, donde enseñó literatura en varias universidades.

Nabokov es autor de traducciones, poesías, estudios literarios y ensayos científicos, así como de una extensa obra narrativa. El caso de Nabokov es sorprendente y singular, ya que, al haber escrito y publicado en ruso (pero fuera de Rusia) la totalidad de su obra hasta entonces, a los cuarenta años era un desconocido absoluto para todos los públicos, con excepción de las colonias de compatriotas del exilio. Como el inglés era su segunda lengua desde la infancia y en ella había cursado sus estudios, no le costó escribir directamente en ella La verdadera vida de Sebastian Knight (1941), asombrosa novela que marcó su debut en Occidente, y cuya buena acogida lo empujó a traducir personalmente el resto de su producción anterior, en la que sobresalían diversos títulos significativos y luego universalmente difundidos: Mashenka (1926), Rey, dama, valet (1928), La defensa (1929), El ojo (1930), Risa en la oscuridad (1932), Gloria (1933) y, sobre todo, Invitado a una decapitación (1935), cuya versión inglesa alertó a la crítica sobre la existencia de uno de los más grandes narradores contemporáneos.

Aunque adoptó definitivamente el inglés para sus nuevas creaciones, como Barra siniestra (1948) o Pnin (1957), ya localizadas en el país y con tema norteamericano, el salto a la fama y a las listas de libros más vendidos no llegaría para el autor hasta Lolita (1955), novela en que relató la relación entre un hombre maduro y una adolescente especialmente precoz. Ciertamente, Lolita es la más célebre de sus obras y también, sin demasiada justificación, la más escandalosa por los malentendidos que suscitó su temática; años después, la magistral adaptación cinematográfica de Stanley Kubrick (1962) contribuiría a incrementar la popularidad del escritor.

La altísima calidad de la obra corrió pareja con el éxito de ventas, y permitió a Nabokov renunciar a su carrera docente, retirarse a orillas de un lago en Suiza y cultivar exclusivamente la literatura, lo que se tradujo en obras tan notables como Pálido fuego (1962), Cosas transparentes (1972), Mira los arlequines (1975) y, por encima de todas ellas, Ada o el ardor (1969), no sólo culminación magistral de la narrativa del autor, sino una de las mayores novelas del siglo XX.

Nabokov dejó asimismo heterodoxas y memorables muestras de su talento en varios géneros distintos de la novela, como Una belleza rusa y otras diversas colecciones de relatos (existe una reciente edición española de sus Cuentos completos), así como la autobiografía ¡Habla, memoria! (1967) e importantes trabajos críticos entre los que sobresalen sus estudios sobre Nikolai Gogol y Alexander Pushkin y el polémico resumen de entrevistas Opiniones contundentes. Póstumamente apareció Lecturas de Don Quijote (1983), ensayo sobre la máxima creación de Miguel de Cervantes.

(Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «Biografia de Vladimir Nabokov». En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea [Internet]. Barcelona, España, 2004. Disponible en https://www.biografiasyvidas.com/biografia/n/nabokov.htm)

lunes, 20 de junio de 2022

SEPTUAGÉSIMO QUINTO ANIVERSARIO DE LA PUBLICACIÓN DE "EL DIARIO DE ANA FRANK"

 


"Espero confiártelo todo como hasta ahora no he podido hacerlo con nadie; confío, también, en que tú serás para mí un gran sostén. Ana Frank, 12 de junio de 1942". Así empieza Ana Frank a confiarle a Kitty, su amiga imaginaria, todos sus pensamientos de una existencia cada vez más complicada en un diario que este 25 de junio conmemora su 75º aniversario.

Nacida en Fráncfort del Meno, en Alemania, Ana Frank abandona el país con su familia a la edad de tres años, en 1933, para escapar del violento antisemitismo que se expandía en el país con el nazismo.

Instalados en Ámsterdam, en 1942 se esconden en un apartamento construido detrás de una falsa biblioteca para escapar de la Gestapo, antes de ser descubiertos en 1944 y deportados a campos de concentración.

En su diario, Ana Frank describe sus pensamientos y sentimientos en el aislamiento forzado con su padre, su madre y su hermana, así como con otros cuatro judíos refugiados en el anexo secreto ubicado en Prinsengracht, frente a uno de los canales más icónicos de la capital holandesa.

Ana cuenta con una brutal honestidad sus impresiones sobre los otros ocupantes, y habla de la difícil relación con su madre. También se refiere a su ambición de convertirse en escritora, escribir su propio libro sobre sus experiencias vividas durante la guerra.

Detrás de esas líneas, surge la voz de una colegiala buscando su lugar en el mundo, algo que resuena con la nueva generación, analiza Ronald Leopold, director ejecutivo de la Casa de Ana Frank en Ámsterdam.


Los jóvenes "pueden identificarse con ella. Reconocen su voz, lo que pensaba, lo que hacía cuando tenía problemas con su madre", asegura. “La parte más importante del diario es que ofrece una visión de lo que significa ser humano". "Precisamente por eso ha seguido siendo pertinente durante los años transcurridos desde la Segunda Guerra Mundial y, por ello, estoy convencido de que seguirá siendo pertinente para las generaciones futuras", explica Leopold.

El pasado 17 de enero se hicieron públicos nuevos detalles sobre el caso de la familia Frank que sugerían que un destacado notario judío de Ámsterdam, Arnold van den Bergh, podría haber sido la persona que reveló la dirección del edificio donde se escondían los Frank, en lo que habría sido un trato con los nazis a cambio de garantizar la seguridad de su propia familia.

Aunque esa es la conclusión de investigadores internacionales dirigidos por el agente jubilado del FBI Vince Pankoke tras un trabajo de seis años de estudio, un grupo de historiadores holandeses descartan esa teoría.

En cualquier caso, Ana Frank murió de tifus en Auschwitz solo un mes antes de que ese campo de horror fuera liberado.

'La casa de atrás', como se llamó originalmente 'El diario de Ana Frank', es el libro escrito en neerlandés más traducido de la historia. Con 36 millones de ejemplares vendidos, en más de 70 idiomas diferentes, ha sido lectura obligatoria para varias generaciones desde que se publicó por primera vez en 1947.

CENTÉSIMO VIGÉSIMO ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DE GEORGE ORWELL (1903-2023)

George Orwell, seudónimo de Eric Blair, nació en Motihari (India) el 25 de junio de 1903, falleciendo en Londres el 21 de enero de 1950. E...